Desde el golpe psicodélico de los Tame Impala a este Automation va un puñado de años pasados en Australia, una tierra lejana, que últimamente ha devenido en terreno fértil para todo lo relacionado con los paremecios y los setenta. Amantes de lo microtonal y las melodías orientales, estos King Lizzard tiene algo que ver con unas de las mejores promesas de por aquí.

No hay entrevista reciente con los DMBK (Derby Motoreta) en la que no les pregunten a los sevillanos por este grupo. Será por los cambios y las bajadas y subidas montados en riff repetitivos o más bien por los aires y el lejano parentesco con unos Led pasados de ácido en California. Este disco ha sido grabado durante el confinamiento y prácticamente por e-mail. Les ha cortado el rollo a lo bestia. Después de cuatro discos, cuatro, en el 2017, los australianos se embarcaron en la gira que les puso en el 19 como uno de los grupos en órbita, tal que una Sputnik rusa. Y nos invitan amablemente a la última migración… «Join the last migration/ It’s fun, fuck the system/ Your new best mate is great/ King of a bald primate/ We are not worthy/ Of all this glory Mental rotation for the overlord/ Woo». Un poco de música microtonal para estos tiempos ferventes.

Una extraña cofradía

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