Esta es la historia de un tio que hizo grabar a su combo de garage una maqueta en la que reproducían el Exile On The Main Strett de los RS. El grupo eran PussyGalore, un engendro postnuggets del Washington DC del 85, donde compartía militancia con Jon Spencer. Neil Hagarty, nuestro protagonista, se inclinaba por el riff, su compañero Jon por el blues sucio. Y los dos dejarían rastro en el cambio de siglo, uno como Royal Trux y otro como Jon Spencer Blues Explosion.

Royal Trux no sería nada sin Jennifer Herrema, su novia desde los 16 hasta su separación quince años después. Juntos fueron una de las imágenes de la heroína a mediados de los noventa, cuando se convirtió en una moda entre el grunge. Unos Bonnie & Clyde, contemporáneos del grunge pero amantes de lo más profundamente stoner. La cosa se disparó cuando Jenniffer ficha para la Calvin Klein de Kate Moss, firman por Virgin que les aguanta dos años y vuelven a Drag City donde lanzan tres discos en tres años, del 98 al 2000. Dentro del último de ellos, Pound By Pound va este Platinum Tips. No es de extrañar que les acusen de ser Zepelliners pero un riff llevado a las últimas consecuencias siempre es una cosa honesta. Fácil, directo y con esa línea de bajo que le hace ganar en peso. Y como tantas cosas en la vida, en el tiempo equivocado. «I been searching so long / People have not it said, just come too strong/ Have fun and go my own way/ But I’m all alone at the end of the day». Directos desde las catacumbas de donde saldrían The Strokes. Hace dos años editaron una recopilación y la tocaron en directo, fríos como hielos y dando las entrevistas por separado. 

 

Una pareja un poco tóxica

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