Esa guitarra imposible es de Jamieson Junior Brown que aprendió a tocar el piano antes de hablar. Nacido en Arizona, cuando daba clases de guitarra en la escuela de Hank Thompson patentó esa extraña guitarra de dos mástiles llamada Old Yeller, una mezcla de guitarra y steel-guitar para tocar de pie y cantar. Después de 20 años de patearse todos los garitos del Sur decidió que podía componer sus propias canciones y así salió de sus manos el extraño instrumento.

Quedó patentado como guit-steel y antes que él estuvieron muchos locos de la double-neck, el mejor de todos John Maphis y por ahí rulando Deke Dikerson con su The Maphis grabado entre los trastes. Jimmy Bryant y su sonido de Telecaster, padre del country-jazz o Grady Martin y su doble mástil en forma de V. En el mundo del pop, Towshend fue el primero y los sinfónicos fueron grandes fans pero está claro que para el country nació, unas veces queriendo sonar como mandolina y generalmente para ampliar el sonido. Pero nadie hasta este Junior Brown mezcló la steel y la eléctrica a la hora de hacer este country rock de camioneros y grasa, una muestra de lo más rancio del honky-tonk, del serrín y del bourbon. Y es que lo rancio puede estar cerca de lo clásico, para muestra un botón; «I’m the Highway Patrol, the Highway Patrol/ my hours are long, and my pay is low/ But I’ll do my best to keep you driving slow». La banda sonora de la Guardia Civil de Tráfico de tu pueblo.

 

Con la Old Yeller

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